domingo, 30 de marzo de 2008

YO NACÍ

“Cada noche morimos y cada mañana volvemos a nacer: cada día es una vida”

Nace un chico de 22 años. El médico declara “pues no, no era benigno. Algo habrá que hacer con él ahora, señora”.
Y aquí me tenéis: para chicas, para chicos, para grandes, para grandas, para güeros, paraguayos. O lo que viene siendo lo mismo, para toda la familia. Hoy es un día muy especial. Hoy, 30 de marzo de 2008, nace B & S, proyecto liderado por mí, Sam García, y mi buen camarada, Lunaticfriki. B&S no pretende ser un blog cutre de amigos de msn, no. Aquí no subiremos las fotos que nos hicimos en Port Aventura. Tampoco subiremos fotos de cuerpos bellos autofotografiados con la webcam del desktop que sólo tienen la función de provocar erecciones espontaneas, porque nuestros cuerpos no son bellos. Tampoco es el típico blog del típico grupo de música que quiere dar a conocer sus maquetas (nosotros no tenemos maqueta, aún). Este no es tu blog si lo que buscas son fotos desenfocadas de escotes en la playa. Ni tampoco es tu blog si lo que buscas son fotos de animales bizarros, no. No vamos a escribir sobre lo que nos ha pasado en la cola del supermercado, tenemos temas más interesantes que abordar. No vamos a parrafear sobre cuáles son nuestros actuales sentimientos, ni sobre si nos han hecho reír o llorar (Nota de Lunaticfriki: joder… a la basura la declaración de amor que tenía preparada…). No vamos a copiar y a pegar textos que no hayan sido previamente escritos por nosotros. No vamos a escribir comentarios soeces como “Javi es gordo”. No. Pero lo que sí que vamos a hacer es permitirnos hablar de todo aquello que nos ronde por la quijotera. Denuncias sociales, ideas revolucionarias, teorías múltiples de ciencia infusa, toques cínicos de humor, dosis intolerables de extraversión y perversión en banda, todo… menos censura. Menos censura sí… si es que tenemos suerte, aquí más que en ningún sitio queremos aprovechar aquello altamente conocido como “libertad de expresión”. En este blog intentaremos asegurarnos de que cada vez que queramos permitirnos la poética licencia de usar una palabrota, podamos usarla sin miedo a que alguien se escandalice por el contenido de una sola palabra. Caca, picha, sexo, polla, culo, huevos, coño, verga, tetas, pipi, warra, cojones, pedo, culero, trabolo, chapero, joder, cabrón, mamón…. Y desde luego la palabra conocida como put…….piiiiip. Ostias…¿no se supone que aquí no había censura? ¿No puedo escribir put….piiiip sin que salte este jodido pitido? A ver… otra vez: put…..piiiiip. No puedo decir put….piiiiip? ¿no puedo escribir la palabra put….piiiiip? Pero todo el mundo usa la palabra put….piiiiiip. Bueno, no podía ser perfecto esto… Y por supuesto, aquí encontrarás múltiples y genuinos guiños (como el anterior) a todos aquellos artistas que realmente sean merecedores de tal privilegio. Y sin más demorarnos en megalómanas presentaciones, puesto que será mejor que nos vayan conociendo poco a poco, paso a presentar el capítulo primero de B&S.

Los nacimientos

Todos los que aquí nos encontramos hemos nacido. Tal vez esto sea lo único que de momento tenemos en común. De hecho, todo lo que existe tiene que tener un principio. Este principio es su nacimiento. Desde el universo hasta este mismo blog. Todo ha tenido que nacer algún día. ¿Que de donde nació el universo? No sé, tal vez vino una ave gigante y cagó un huevo gigante de donde salía este universo. No sé, tal vez sea lo que un buen amigo escribió un día como:



“Todo empezó algo después de las llamaradas, pasado el caos; fue cuando modestamente las leyes de la física recobraron el equilibrio. Esta gigantesca implosión expandió una gran masa de todo y nada en un marco inconmensurable, decoró con maestría lo más infinito y difuminó de geometría el cielo en el que se hallaba.
Poco a poco pequeñas construcciones de materia mineral fueron agrupándose en colosales montañas de roca, monstruosos y majestuosos alzamientos de islotes espaciales, cada uno distinto a los demás por su peso, o su localización geodésica, cada uno dotado con sus propias cualidades, sus complejos sistemas de lógica y una paciente capacidad especuladora.
Dependiendo de donde se encontrase cada uno de estos mundos su destino tenia que ser uno u otro. Apareció entonces, tras largo tiempo de desgaste y provocado por un agotamiento molecular, el clima. La condensación de substancias gaseosas forjó atmósferas en los planetas más afortunados, aquellos que por azar se encontraban en las coordenadas adecuadas.
Y el destino quiso que donde sólo había roca inerte pudiese existir algo más. Primero como si se tratase de una infección o una plaga que ataca directamente al sistema inmunológico del huésped, para finalmente acabar forjando distintas colonias culturales. De cómo pasó o cómo pudo pasar se ha hablado largo y tendido antes. Los primeros organismos unicelulares no eran más que complejas matrices moleculares de iones debidamente polarizados, sistemas con una sola función, la de crecer y hacerse más fuertes.
C’est la vie! Tras mucha espera, en cientos de galaxias que habían permanecido en estado de hibernación empezó a despertar perezosa una fuerza ambiciosa que dormía placida, expectante. Una fuerza que cambió todo lo que podía contemplarse.
Pero la esencia de la vida se esconde en una fórmula nuevamente, en un código complejo que sólo en nuestro siglo se ha conseguido leer. Parece simple ya que todo se limita a cadenas de DNA i RNA, a combinaciones y permutaciones de largas cadenas de datos, información genética.
Y es dentro de cada una de las minúsculas porciones de vida que forman nuestros organismos, o los de cualquier otro ser vivo existente, que habita el demonio más poderoso que jamás nadie imaginó. Un ente que conduce nuestra psique, el instinto de supervivencia, latiente o paciente, pero siempre alerta.
Nuestros genes nos obligan a actuar bajo sus lícitas razones. Nos avisan cuando necesitamos nutrirnos, nos previenen cuando un mal nos acecha, nos preparan cuando somos sorprendidos, nos advierten si algún nivel interno del organismo se colma y todo con un sólo interés. El de preservarse en el tiempo infinito en esta carrera que corre contra la evolución.
El gen lucha por sobrevivir, pero hoy se ha topado con un irónico inconveniente. El hombre, el ejemplo más fastuoso de evolución y genética integrada, el ser con mayor uso de sus capacidades cognitivas de la faz de la Tierra, es hoy a su vez su mayor enemigo, y entorpece la labor eternizante de nuestros genes destruyéndose y destruyendo todo lo que le rodea sin inmutarse del daño que hace a sus semejantes.
Cierto es que a veces la locura de unos pocos acaba ensuciando el nombre de la mayoría, y que sólo en los juzgados inmorales se condena a justos por pecadores, pero en este tiempo de guerra no queda lugar donde se pueda esconder la decencia de la conciencia.”



Tal vez esta sea sólo una visión muy lúgubre de lo que hoy por hoy conoceríamos como cienciología. O tal vez no, tal vez sea más. Las cosas no son porque sí. Normalmente los nacimientos son motivo de celebración, de hecho anualmente celebramos como tradición popular el nacimiento de un personaje hace mas de dos mil años, por allá por Nazaret. Imaginaos la cara del padre, ya sabéis de quién hablo, del que le compraba los zapatos… Vaya cara le quedó cuando su señora esposa le comentó que una paloma santa le había inseminado. Pero aun y así el parto se llevó a cabo, y pese a lo que se cree, su fecha real de nacimiento está muy lejos del 25 de diciembre como a todo el mundo le parece, sólo tendrías que revisar las escrituras para observar comentarios referidos a los hábitos del ganado, y a los ropajes de los pastores, impropios de fechas invernales. Otra curiosidad de los nacimientos es que… tú no puedes acordarte de tu nacimiento. Es lamentable, porque…. por lo menos ya te podrías contar una.

Un caso especial en esto de los nacimientos es el de mi padre. Un saludo desde aquí a todos los que tienen, como yo, padre. Mi señor padre celebra su cumpleaños durante una semana completa, ¿por qué?... caprichos suyos. Pero la escusa es que nació hace casi 50 años. Por aquellos tiempos los partos eran bastante diferentes a como son ahora, ni epidurales ni hospitales que te ingresen una semana antes de que empiecen las contracciones. Y el parto de mi abuela tuvo suficientes peculiaridades como para que sea mencionable. La señora llegó al hospital, o… a lo que supongo que era la casa de la comadrona, y se puso de parto. Pero fue un parto de esos largos y pesados, con mucha sangre y muchas gasas. Mi pobre abuela, con lo que sufrió aquella noche, no puede recordar cuantas horas fueron de parto. Mi señor abuelo cree que mi padre nació un 21M por la noche, mi señora abuela, que fue quien soltó el bulto, cree que un 22M por la mañana y en el libro de familia quedó registrado (porque ya se sabe la poca profesionalidad con la que se tomaban estas cosas antes) que nacía un 24-M.

Los nacimientos son importantes. La teoría del apego nos dice que psicológicamente una madre amplía toda su conexión de vínculos emocionales con el bebé a partir de que puede verlo realmente, dejando de ser algo intangible dentro suyo. Los niños que, lamentablemente, nacen y son abandonados por sus madres desarrollan un síndrome depresivo que termina provocándoles la muerte, pese a los cuidados de las comadronas. Los bebés conocen a sus madres, y el simple hecho de no tenerlas cerca les hace daño. Pueden causarles la muerte. Pero en las condiciones más favorables esto no ocurre, y un nacimiento significa la aparición de un nuevo ser en este mundo. Un bebé. Un bebé que, nacido bajo el seno de la cultura contemporánea, de cáliz norteamericana, será básicamente la vida de un bebé que por muy bonito que sea el primer año no dejará de aprender con suma curiosidad todo aquello que se encuentre a su alrededor. Pero la mente de un bebé es frágil. Para cuando este bebe alcance unos 65 años habrá visto más de dos millones de anuncios comerciales en televisión. Para cuando tenga 18 años habrá visto más de 200.000 actos violentos en TV y aún más en sus equivalentes electrónicos. En sus primeros años no sabrá distinguir entre anuncios comerciales y programas de televisión. No sabrá que los anuncios quieren venderle algo. A los 3 años este bebé reconocerá logotipos de marcas. A los dos años comenzará la lealtad hacia marcas. Este bebé verá 4 horas de televisión cada día. Estará expuesto a entretenimiento audiovisual por más de 5 horas al día. Casi un tercio del tiempo que pasará despierto. A la edad de 65 años, este bebé habrá pasado 9 años enteros pegado a un televisor o a un equivalente electrónico. Este bebé será adicto a una droga electrónica. La mente de este bebé será lavada y manipulada. Su vida estará programada por poderosas corporaciones o su equivalente económico. Por eso mismo, vamos a intentar hacer de este bebé un ser prodigioso, y por bebé me refiero a B&S.

By SAM García

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